AUTORIDAD TRADICIONAL VS AUTORIDAD ACTUAL
En el siguiente texto abordaré el significado de la imagen elegida desde mi propio punto de vista, relacionándolo con algunos de los conceptos teóricos abordados hasta el momento y también con una reflexión personal.
La imagen que elegí representa las diferencias que se produjeron durante cuarenta años con respecto a la autoridad del docente sobre los alumnos y también sobre los propios padres. Se observa que en la antigüedad se respetaba mucho a los docentes, que la palabra y acción de ellos era justa y verdadera, con lo cual los padres siempre estaban de acuerdo con dichos docentes y la actitud de éstos era firme y respetable. Con respecto a la actualidad se observa que la autoridad se ejerce de manera inversa a la de la antigüedad, en este caso los padres del alumno cuestionan la acción de la docente (malas notas de su hijo), mientras ella frente a esto reacciona con un estilo de miedo o susto sin saber que responder, el niño se encuentra muy tranquilo y hasta contento, ya que sus padres están haciendo problema por algo que hizo él sin regañarlo como se observaba en la antigüedad.
Según Durkheim, “la educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que no están todavía maduras para la vida social…” Este autor sostenía que la educación debía tender a la formación moral del individuo, promoviendo una cierta regularidad en la conducta de la gente. Esta figura moral estaba representada en el maestro de escuela, quién debía inculcar en los niños ese respeto por la sociedad instituída, mostrándose como una autoridad legítima, justa y necesaria.
La propagación da las pedagogías se vio impulsada también por una crisis de las formas de autoridad más generalizada, evidente por ejemplo en los cambios en las relaciones padres-hijos, que cuestionaban el valor de la tradición y que proclamaban el “reinado de lo nuevo” ante el autoritarismo de las relaciones sociales prevalentes.
Certeau señaló que la autoridad “es un vínculo social que asume distintas formas: referentes sociales, personajes, criterios, teorías, figuras institucionales (…). La autoridad es la relación que promueve “obediencia”, “respeto”, que establece un vínculo asimétrico entre dos sujetos…” Esto se observa en la antigüedad donde había obediencia, respeto por la docente, en donde el alumno y los padres respetaban mucho, no como en la actualidad donde se observa que ni el alumno, ni los propios padres poseen ese respeto, al contrario, cuestionan a la docente en vez de hacerlo con su hijo, mientras que lo correcto sería conformarse con la nota y decirle algo a él o quedarse en el lugar y no decir nada porque por algún motivo el niño sacó mala nota.
El acto educativo siempre implica un acto de autoridad, no todas las formas de autoridad son iguales ni tienen los mismos efectos.
Con respecto a la valoración de la profesión docente, el profesorado está acostumbrado a escuchar que no es una verdadera profesión, sino que es una semiprofesión, ya que no responde a las características de lo que se denomina profesión en el ámbito de las profesiones liberales. El concepto de profesión no puede considerarse ni neutro ni científico, sino que es producto de un determinado marco social, cultural e ideológico que influye en la práctica laboral, ya que las profesiones son legitimadas por el contexto social en el que se desarrollan.
Todo esto se puede observar en la imagen elegida, ya que los padres del niño no valoran la profesión de la docente, no la respetan. Se supone que uno espera de su hijo que aprenda (además de contenidos), valores, principalmente el respeto por los demás.
Entonces…
¿Qué respeto le pueden pedir a su hijo si ellos actúan de esta forma para con la docente?
Todo esto demuestra que la profesión cada vez se valora menos y por eso la educación es cada día de menor calidad. Por ejemplo: los cambios de actitud de los alumnos, la falta de respeto, el mal trato con los docentes (en algunos casos), el bajo nivel de aprendizaje y el escaso esfuerzo para aprender.
Las acciones de los padres influyen en gran medida sobre el comportamiento de sus hijos.
Los docentes deben valorar su profesión para que los demás la valoren como tal.
Los docentes deben hacerse respetar como portadores de saber y trasmisores de valores.
“Tomemos conciencia de lo que está pasando en la realidad y tratemos de cambiarla, preparémonos para lo que nos espera, sepamos enfrentar las diferentes problemáticas que se presentan como la de este caso.”
Bibliografía:
- Imbernón, Francisco: “La profesión y el desarrollo profesional del profesorado”, Cap. I: “La profesionalización de la función docente hacia una nueva cultura profesional”. Editorial Graó, Barcelona 1994.
- Birgin, Alejandra y Dussel, Inés: “Rol y trabajo docente”. Aportes para el debate curricular. Trayecto de formación general Gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs. As. CEPA, 2000.
